miércoles, octubre 14

LA DIFUNTA CORREA


La Difunta Correa es una figura mítica de Argentina y de Chile por la que muchos argentinos y chilenos sienten una gran devoción.
La devoción es la de una santa popular, si bien no reconocida como tal por la Iglesia Católica.
Conozcamos su historia y cómo donde ella murió de sed hoy nace un vergel.

Los devotos consideran que la Difunta Correa hace milagros e intercede por los vivos.
La supervivencia de su hijo sería el primer milagro de los que a partir de entonces se le atribuirían.
A partir de la década de 1940, su santuario en Vallecito, provincia de San Juan, al principio apenas una cruz situada en lo alto de un cerrito, se convirtió en un pequeño pueblo en el que existen varias capillas (17 en 2005), repletas de ofrendas.

Según la leyenda, Deolinda Correa fue una mujer cuyo marido, de apellido Bustos, fue reclutado forzosamente hacia 1840, durante las guerras civiles entre unitarios y federales.
El marido de Deolinda, enfermo, fue forzado a unirse a las montoneras, lo que hizo que Deolinda, angustiada por la enfermedad de su marido, tomara a su hijo lactante y siguiera las huellas de las montoneras por los desiertos de la provincia de San Juan, Argentina.
Cuando sus provisiones se agotaron, Deolinda murió a causa de la sed, el hambre y el agotamiento.
Sin embargo, cuando unos arrieros pasaron unos días después por la zona y encontraron el cadáver, su hijo seguía vivo, amamantándose de sus pechos, milagrosamente vivos.
Los arrieros la enterraron en las inmediaciones, en Vallecito, y se llevaron consigo al niño.
Al conocerse la historia, muchos paisanos de la zona comenzaron a peregrinar a su tumba, construyéndose con el tiempo un oratorio que paulatinamente se convirtió en un santuario.

Los arrieros primero, y posteriormente los camioneros, son considerados los máximos difusores de la devoción hacia la Difunta Correa.
Serían los responsables de haber levantado pequeños altares en todas las rutas del país.
Los altares presentan imágenes de la escultura de la Difunta, en los cuales se dejan botellas de agua, a fin de calmar su sed.

6 comentarios:

EURICE dijo...

Esta vez si que no tenia mi remota idea sobre la difunta Correa, me alegro haber aprendido de nuevo algo nuevo contigo.
Un mágico saludo

Winnie0 dijo...

¡Qué historia tan bonita...vida saliendo de la muerte! Besos

Alijodos dijo...

Ni idea de lo que has explicado pero no por ello menos interesante...un abrazo amigo mio...

S. dijo...

y que fue del niño?tiene descendientes?
Qué interesante embruji

Valeria R. D, dijo...

Ya no solo tiene altares en San Juan, sino q se extiende a lo largo de todo el pais, sobre todo se pueden ver estos altares al costado de las carreteras o en las cercanias de rios o donde haya agua para que la gente q la visita pueda dejarle la botella con agua, yo solia ir a una pequeña gruta q habia en mar del plata y ahi la tenian debajo de una cascada y verdaderamente es muy poderosa.
Gracias por traerme a la memoria ese recuerdo que tenia olvidado.
un besito

Menda. dijo...

Pues me has ilustrado, Embruji...